domingo, 27 de abril de 2014

¡Quiero leer!

¡QUIERO LEER!


Los niños tienen que querer, saber y poder decir: ¡Quiero leer!
¿Cómo lo hacemos?

Primero somos los maestros los que debemos darle valor a la lectura, creérnoslo, disfrutar con ella, para así poder transmitir eso mismo que sentimos a los niños. Y que ellos sean capaces de acogerla de la misma forma que se la enseñamos.

En el primer ciclo los niños no saben leer, ¿Pero por eso no le tenemos que dar importancia la lectura?, la respuesta es no.

Nosotros tenemos que iniciar a los más pequeños en la lectura. ¿Cómo?
Acercándoles a la lectura de una manera afectiva, contándoles o leyéndoles cuentos, cantando…, eso sí de manera afectuosa, de manera que: “los niños han aprendido que los libros se leen rodeados por brazos afectuosos, en medio de un ambiente cálido y reservado para un momento de comunicación especial” (Irene Vasco)

Si como maestros conseguimos esto, seremos capaces de hacer una biblioteca un lugar de entretenimiento y diversión, la cual los niños quieran visitar y no un espacio aburrido en el que los niños no leen ni ojean libros.

Una vez que nosotros, los maestros, conozcamos y seamos conscientes la importancia de la lectura en los primeros años de la vida. Seremos capaces de poder enseñarlo y transmitirlo a las familias, para intentar y conseguir que haya una colaboración y cooperación de las familias con la escuela en el ámbito de la literatura infantil. De manera que los padres aprendan y sean capaces de transmitir al niño buenos recuerdos de las experiencias con los libros.

¿Lo hacemos?

 Referencia bibliográfica: Vasco, Irene. Leer sin saber

domingo, 20 de abril de 2014

Comunicación literaria con el Pollo Pepe

Taller Cooperativo de Comunicación Literaria

Hemos realizado en clase, un taller de literatura infantil. En grupos de tres hemos narrado o leído un cuento a nuestras compañeras, utilizando una de las diferentes técnicas de transmisión literaria:

Cuentacuentos: Es la transmisión oral sin libro
Narración con libro: Transmisión oral, con libro pero solo con el apoyo de las imágenes.

Lectura:
 Transmisión literal del texto del libro. 

Yo he elegido la narración con libro, porque considero que es la transmisión literaria más adecuada y utilizada para el primer ciclo de Educación Infantil, en el que me quiero centrar para contar un cuento. Es apropiada porque en el primer ciclo, los niños tienen razonamiento icónico, es decir relacionan la imagen con el significado, por eso esta técnica es apta ya que permite a los niños mantener la atención con una referencia visual.
El libro que he elegido es “El pollo Pepe”. El pollo Pepe es un libro recomendado para niños de 0 a 4 años. Para preparar la narración con libro, he empezado por elegir la edad a la que se lo voy a contar. He leído el cuento, para analizarlo y poder saber a quién me voy a dirigir.



En el taller de cuentos que realizamos en clase, utilicé la técnica de narración con libro.  La técnica la realizaré dirigiéndome a niños de 2-3 años. Me he centrado en trabajar este libro con niños de esta edad porque creo que es un momento evolutivo importante para trabajar la familia y desarrollar en los niños la unidad corporal y el conocimiento de sí mismo. A esa edad, les gustan cuentos que suministren experiencias auditivas, táctiles y visuales, que lo inviten a participar activamente con movimiento físico de quien narra y quien escucha. También les interesan los libros que permitan nominar partes del cuerpo u objetos, y todo eso se recoge en “El pollo Pepe”, por eso lo considero adecuado para 2-3 años.
Después de elegir la edad, he preparado cómo lo voy a contar. Para ello he tenido en cuenta:

Ambientación: crear un clima adecuado para contar el cuento, un ambiente divertido y estar entusiasmada en contarles “El pollo Pepe” a los niños.
Interactuación: En la que será imprescindible mantener la atención de los niños. Haciendo preguntas sobre qué animal es Pepe, de qué color es…
Entonación: adecuada para niños de 2 años, sin exagerar la voz, la vocalización…
Ritmo: dependerá de los receptores, ya que puedo detenerme más o menos tiempo en una aclaración, interacción o una participación activa de los receptores.
Volumen: La entonación, romperla cuando el cuento lo requiera, como un momento de sorpresa al ver las enormes patas del pollo Pepe.
Expresividad: mantener la voz adecuada en cada momento, expresarse con gestos, con la cara, con la mirada…

La colocación del libro es, abierto de cara a los receptores, de manera que puedan ver con claridad las ilustraciones y los pop-ups.


Cuando tuve todo eso en cuenta, ensayé y ensayé el cuento, imaginándome que tenía delante a un montón de niños de 2 años asombrados por “El pollo Pepe”.
Primero realicé una introducción antes de empezar a contarles el cuento:
-      Os voy a presentar a mi amigo Pepe.
-      ¿Queréis saber que animal es?, -Tiene pico, es amarillo
-      ¡Es el pollo Pepe!, ¿Abrimos el libro para conocer a nuestro amigo Pepe?

Empecé a contar el cuento y tuve en cuenta  lo citado anteriormente. Para la interactuación por ejemplo, cuando salía la enorme barriga del pollo Pepe, todos nos teníamos que frotar la nuestra (identificación de uno mismo/partes cuerpo). Otra de las maneras de interactuar, es dar de comer al pollo Pepe, cuando nos enseña su enorme pico, ya que si se abre y se cierra el libro, simula a Pepe comiendo.



Al final del cuento, quise dar importancia a la mamá, lo grande que era la mama de Pepe, en comparación con él (familia). También realizamos el sonido del pollo y de la gallina (onomatopeya).

Para terminar dije: Vamos a despedirnos del pollo Pepe y de su mamá, otro día le veremos. Adiós pollo Pepe, hasta pronto.


En el taller de cuentos que hicimos en clase, conté el cuento de la misma forma a como lo ensayé, en cuatro grupos diferentes. Las valoraciones o anotaciones que me hicieron mis compañeras en cada uno de los grupos fueron las siguientes:

Grupo 1 (Elena Lousada e Irene): Les ha gustado y creen que es adecuado al final de la narración, hacer una despedida al pollo Pepe. Para mejorar, me han propuesto añadir otra interactuación en la parte que el pollo Pepe enseña sus patas, en la que los niños tendrán que enseñar sus pies cuando el pollo Pepe enseñe sus enormes patas.
Grupo 2 (Laura y Leticia Romero-requejo): Han reforzado mi transmisión, diciéndome que he interactuado muy bien, con la mirada, los gestos y las preguntas que les hacía. Para añadir me han dicho que quizás debería describir más la gallina, preguntando por sus colores, por sus patas, por su cresta…
Grupo 3 (Nadia y Melisa): He tenido muy buena entonación a lo largo de toda la narración, y al final del cuento les he contado cómo lo haría para niños más pequeños, ya que me lo han preguntado, y se han sorprendido y les ha gustado que haya sabido adaptarlo y decirles el porqué añadía o quitaba elementos en la narración.
Grupo 4 (Natalia y Ana): les ha gustado como he contado el cuento, me han dicho que muy bien mi interactuación, para enseñar las partes del cuerpo a la vez que el pollo Pepe las muestre.
Cada vez que me iban corrigiendo o reforzando el cómo lo hacía, iba modificando o dejando cosas para la narración con libro.

Conclusión
Para contar “El pollo Pepe” en un aula, tenemos que pensar en un contexto ideal, en el que los niños estén cómodos y se sientan receptivos para poder disfrutar del cuento, ya que para contar “El pollo Pepe” o cualquier otro libro o texto literario, el contexto es muy importante.
Para este caso, se debe realizar en un contexto adecuado, la zona de Asamblea o de biblioteca sería la ideal. La colocación de los niños, sería sentados en el suelo uno al lado de otro en forma de “U”, de manera que todos puedan ver las ilustraciones del libro. Yo me sentaría en el suelo en frente de ellos para que este a la misma altura y pueda tener una mejor comunicación con los receptores.

 La interactuación de antes, durante y después, es la misma que he explicado antes y que utilicé con mis compañeras, ya que en el taller en clase he realizado la narración con libro como si estuviera en el aula con niños de 2 años.

Para niños más pequeños o bebés, se puede contar de forma diferente, teniendo en cuenta que el niño explora el mundo a través de los sentidos, y aprende a través de vivencias concretar que podemos aportar contándoles “El pollo Pepe”. Por ejemplo, un cambio del la narración para bebés, es tocarle al niño las partes de su propio cuerpo, a medida que el libro vaya nombrando las partes del cuerpo del pollo Pepe, así el niño podrá ir conociendo su cuerpo y al mismo tiempo podrá aprender que el lenguaje sirve para nombrar las cosas.

Para finalizar, decir que el taller de cuentos, ha sido satisfactorio para todas, ya que nos ha servido para preparar una narración, interactuar con nuestras compañeras imaginándonos que estamos con niños en el aula. Poniéndonos en grupos pequeños, hemos podido soltarnos más al narrar el cuento. También hemos tenido que saber observar cómo cuentan o cómo leen un libro nuestras compañeras, fijarnos en aspectos que creamos que se puedan mejorar o en elementos que nos gusten y queramos reforzar, lo que nos hace aprender de nuestros errores y de las compañeras.
“Hacer” es la mejor manera de aprender, por eso creo que esta clase nos ha servido para mucho y además ha sido divertida, ya que nos lo hemos pasado bien contando o leyendo los cuentos. La clase también nos ha servido para conocer libros nuevos y poder añadirlos a nuestra biblioteca de aula.


Referencia bibliográfica: Apuntes Irune 

viernes, 4 de abril de 2014

Adaptación de un cuento folclórico

ADAPTACIÓN DE UN CUENTO FOLCLÓRICO

Adaptación de: “El hombre de la piel de oso”, recopilado por los hermanos Grimm.
“El hombre de la piel de oso”, según la clasificación de los cuentos folclóricos de Vladimir Propp en su libro “Morfología del cuento”, pertenecería a los cuentos de hadas o cuentos maravillosos, ya que responde a una estructuración específica (los papeles, las acciones y las funciones).

El cuento maravilloso, lo he adaptado para niños de 3-4 años, para que estimule la fantasía, el ritmo, la lógica y el lenguaje de los niños, de manera motivadora y lúdica. Centrándome en los intereses evolutivos de esa etapa. Sus temas preferidos son las historias de princesas, magia, encantamientos, enanos… Están en la época del animismo, en la que disfrutan al conocer criaturas que llevan una vida paralela a las personas. La adaptación, la he centrado en el segundo ciclo, porque es en el segundo ciclo, como explica Piaget, cuando el niño comienza a desarrollar su imaginación y creatividad, por lo que contarles un cuento sin imágenes ayuda a los niños a crearse imágenes en la mente y desarrollar su fantasía.

Elementos por los que me he guiado para realizar la adaptación:

Los papeles - personajes, en “El hombre de la piel de oso” aparecen el papel de héroe (hombre piel de oso), agresor (demonio), auxiliar (hombre-padre), princesa-mujer con la que acaba casándose (hija menor). En mi adaptación, he cambiado el papel del agresor (demonio), por un mandatario (duende). Los demás papeles, los desempeñan diferentes personajes, el héroe (Nora), auxiliar (enano-padre), princesa (Aarón) y las hermanas envidiosas que aparecen las he cambiado, por dos hermanos varones. En la adaptación todos los personajes mantienen el simbolismo y sus roles correspondientes, también les he dado a todos nombre, para que el niño los identifique fácilmente.
El protagonista, que es este caso es el hombre de la piel de oso, y en mi adaptación la enana Nora, describe el paso de una etapa a otra de la vida, en la que tiene que ir superando pruebas, que le fortalecen, y le hacen endurecer para conseguir pasar a la siguiente etapa.

Las acciones, son las que realizan a lo largo de la historia. En la adaptación hay acciones que he querido omitir, como los suicidios y la crueldad del demonio. Lo he omitido, para poder adaptarlo a las necesidades e intereses de los niños, respecto a su etapa evolutiva. Ya que con 3-4 años, los niños todavía no comprenden la muerte como castigo por hacer el mal. Las demás acciones varían, pero la esencia es la misma.

Las funciones, serían el significado de las acciones, las cuales siempre siguen un mismo orden preestablecido independientemente de que aparezcan todas en la narración o no. En este relato, se pueden encontrar algunas de ellas, las cuales he intentado transferir a la adaptación.

La estructura interna del relato, cuenta con un planteamiento (situación del personaje en el contexto, no tiene dinero) un nudo (superar la prueba, no lavarse) y un desenlace (se casan, son felices), en mi adaptación, la estructura interna que sigue es la misma, diferenciándose los tres momentos clave. Al ser una estructura lineal, hace que la narración sea sencilla y apropiada para los niños de 3-4 años, ya que facilita la comprensión.

Los motivos, alguno de los motivos que aparecen reflejados son los deseos (conseguir dinero), los miedos (no superar la prueba), la ilusión (enamorarse), sueño(tener dinero)… Los motivos no los he modificado, se han adaptado dependiendo del argumento, pero la esencia, no ha cambiado.

El lenguaje que he utilizado es sencillo, aunque he utilizado algunas palabras complejas, que se podrían sacar en el contexto de la frase. Además el niño a los 3-4 años, aprende muchas palabras nuevas y comienza a dominar las frases, y al poner alguna palabra más compleja, ayudará al niño a enriquecer su vocabulario.

Longitud, el cuento es muy largo, para niños de esta edad, por lo que he decidido acortarlo para que los niños puedan mantener la atención fácilmente, y no se pierdan en la narración, ya que si es demasiado largo pueden cansarse, distraerse, perder el hilo...

Y ahora os dejo mi adaptación, titulada: "Nora y el vestido luciérnaga".


Un enano me contó que, hace mucho tiempo, en la ciudad de los enanos, llamada Ciudad-luciérnaga, vivía Nora, una enana muy guapa con unos enormes ojos verdes y un cabello largo y oscuro. Nora era una enana muy valiente, trabajaba para el rey de Ciudad-luciérnaga, enfrentándose a dragones enormes en el bosque para que no se acercaran a la ciudad. Por cada dragón al que se enfrentaba, el rey le recompensaba con un saco lleno de monedas de oro.

Al final, llegó un día en el que no quedaban más dragones. Por lo tanto, Nora ya no tenía con quién enfrentarse y eso significaba que no podía conseguir recompensas. Ella se puso muy triste, porque ahora no tenía a dónde ir y no le quedaban monedas de oro. Se sentó en una roca y se puso a llorar, no sabía cómo conseguir más dinero.

De repente, apareció un duende diminuto que le dijo: 

-Hola enana, si quieres monedas de oro, yo puedo darte las que quieras, pero para hacerte rica, tendrás que pasar dos pruebas para saber si eres lo suficientemente valiente y hábil.

Nora le miró extrañada y le dijo:

- Vale, yo soy muy valiente, seguro que lo puedo conseguir.

-Está bien, la primera prueba es conseguir atrapar una luciérnaga – le explicó el duende.

Nora entró en el bosque, al principio tuvo un poco de miedo porque estaba todo muy oscuro, pero enseguida se dio cuenta que así sería más fácil ver a las luciérnagas. A los pocos minutos consiguió atrapar una luciérnaga, y se la llevó al duende. El duende se sorprendió al verla y descubrió que era una enana muy valiente, entonces le dijo:

-Muy bien, ahora te falta la segunda prueba, esta es un poco más complicada. Deberás estar 7 años sin lavarte, peinarte, ni arreglarte, llevando un vestido mágico que nunca te podrás quitar. Si lo cumples te haré rica, si no lo consigues, trabajarás para los duendes durante el resto de tu vida.

Nora miro a la luciérnaga, y vio como el duende la convirtió en un vestido precioso que brillaba casi tanto como una luciérnaga. Nora al verlo se quedó boquiabierta y le dijo al duende que aceptaba el trato, que se pasaría los años viajando y conociendo lugares nuevos. Se puso el vestido para empezar su viaje, y el duende le dijo:

-Cada vez que metas las manos en los bolsillos del vestido, sacaras monedas de oro.

Nora, al oírlo, metió las manos en los bolsillos y sacó un puñado de monedas doradas, era cierto, era un vestido mágico. Miró al duende, pero este ya había desaparecido, así que emprendió su viaje.

Caminó por montes, valles, colinas,... Durante el primer año, Nora conoció a mucha gente amable y simpática que se convirtieron en sus nuevos amigos y le ayudaron en su travesía. Con las monedas de oro que cogía de su bolsillo, pagaba la comida y los lugares donde se quedaba a dormir. Pero cuanto más pasaba el tiempo, Nora estaba más sucia y olía peor, su vestido de luciérnaga ya no brillaba, estaba lleno de barro, sus dientes estaban amarillos, su pelo enredado y sus pies negros de suciedad. Cada vez, la gente se acercaba menos a ella, les daba miedo y no querían que durmiera en sus casas. Nora se sentía muy sola y muy triste, nadie quería estar con ella, porque parecía un monstruo de lo sucia que estaba y de lo mal que olía, así que decidió adentrarse en el bosque para vivir allí, sin que nadie la molestara ni la despreciara. En el bosque, dormía en los árboles y se alimentaba de frutas y de los animales que cazaba.

Una mañana, Nora iba caminando entre los árboles cuando oyó unos gritos, se acercó y vio a un enano tirado en el suelo, le pregunto qué le pasaba. El hombre se asustó al ver a Nora, porque parecía un monstruo al no lavarse y estaba llena de barro y suciedad. Cuando se fijó en que era una enana, le dijo que se había caído de su caballo y no podía levantarse para volver  a su casa. Nora, al escucharlo, le dijo al enano:
-No te preocupes, yo te ayudaré a llegar a tu casa.
El enano muy agradecido, fue todo el largo camino hablando con ella, contando chistes, gastando bromas y divirtiéndose mucho. Al llegar a la casa, el enano le presentó a sus tres hijos: Marcos era el hijo mayor, Roberto el hijo mediano y Aarón el hijo pequeño. Marcos y Roberto, al ver a Nora, no quisieron hablar con ella, porque decían que era muy fea y olía fatal. Sin embargo, Aarón no se fijó en lo guapa o fea que era, se fijó en lo buena persona que había sido ayudando a su padre por un largo camino a volver a casa. Nora y Aarón estuvieron hablando durante todo el día, pasearon juntos, se divirtieron mucho y al final, se enamoraron perdidamente el uno del otro. Al acabar el día, Nora siguió su camino por el bosque, y le prometió a Aarón que volvería pronto para que pudieran estar juntos.
Los últimos años los pasó pensando en aquel joven enano del que se había enamorado.
Y por fin llegó el día en el que se cumplieron los 7 años, el duende diminuto apareció, y se encontró con que Nora había conseguido superar las dos pruebas, había aguantado con el vestido de luciérnaga, y llevaba sin lavarse todo ese tiempo.
El duende le pidió que le devolviera el vestido, Nora ya no tenía que llevarlo durante más tiempo, y ahora podía tener todo el dinero que quisiera. ¡Era rica!
El pequeño duende se despidió de Nora, le deseó suerte y se fue con los demás duendes del bosque. Nora, se metió en el río para lavarse, se compró ropa nueva y corrió a buscar al hijo pequeño del enano, Aarón. Cuando llegó a casa del enano, Nora olía bien, llevaba un vestido precioso que le llegaba hasta los pies, y se veían sus preciosos ojos verdes. Entró en la casa y ninguno de los cuatro la reconoció. Marcos y Roberto  esta vez sí quisieron hablar con ella, porque les pareció una enana guapísima. Nora les dijo que era la misma enana que había estado hace unos años en su casa, todos se sorprendieron, no parecía la misma persona porque ahora estaba limpia y olía bien. Aarón, al saber que era ella, se puso muy contento, la abrazó y le pidió que se casase con él. Nora aceptó sin pensárselo, estaba loca de alegría. Al cabo de tres días, celebraron una boda de ensueño, fueron felices y comieron perdices.

Bibliografía

-Apuntes Literatura Infantil (Irune)
-Simbología de los cuentos folclóricos
-Ana Pelegrín. "La aventura de oír"
-Eduardo Martí Sala. "Psicología evolutiva, teorías y ámbitos de investigación"
http://www.uam.es/personal_pdi/psicologia/santayana/temario_des_cognitivo/des_cognitivo_0_6.pdf


martes, 1 de abril de 2014

Títeres


¿Por qué utilizar títeres en el aula?

Los títeres en educación infantil, se pueden utilizar tanto en el primer ciclo como en el segundo. Son un recurso didáctico para la representación de cuentos que estimulan la capacidad de atención y concentración del niño, favorece la interiorización de argumentos, de conceptos y vocabulario, ya que al hablar e interactuar mejora su lenguaje y enriquece su vocabulario.

Los títeres también ayudan al desarrollo de la comprensión al interactuar con los títeres, fomentan la creatividad e imaginación del niño, incrementan la autoconfianza y satisfacción personal, desarrollan la coordinación y sentido del tiempo, incrementan la valoración de la literatura…

En investigaciones realizadas se comprobó que con los títeres se puede dar un proceso constructivista en la enseñanza de diferentes áreas, ya que los conocimientos se pueden quedar en la memoria de largo plazo. Si los niños son los que manipulan, creando obras, contribuirá a la asimilación del conocimiento, ya que al representar acciones a través de los títeres se produce un anclaje.

Es importante que los títeres transmitan un mensaje positivo, interactúen con los niños, se diviertan y que aprendan jugando, siendo uno de los medios más idóneos para ejercer y desarrollar la creatividad, dando importancia en este caso al juego dramático y juego teatral.
Si son los niños los que manipulan los títeres, éstos le permitirán manifestar sus sentimientos, descargar tensiones o emociones, desarrollar su creatividad, establecer diálogos, desarrolla habilidades de interacción social…

Los títeres se pueden utilizar para trabajar con los niños infinidad de cosas, desde enseñar principios y valores hasta trabajar las emociones y la capacidad empática, son un recurso didáctico que deberíamos utilizar más en las aulas, ya que son distintas formas de transmitir la literatura infantil y los diferentes textos folclóricos que permanecen en nuestra cultura, los cuales tenemos que transmitir para que lo popular siga siendo popular y se siga transmitiendo de generación en generación. Estas herramientas permiten trabajar y cumplir los objetivos propuestos con los niños, de manea lúdica y divertida. Por lo tanto ¡introduzcamos y trabajemos los títeres en el aula!



¿Cómo conseguirlos?

Los títeres se pueden comprar en tiendas especializadas en productos didácticos, pero también se pueden crear con variedad de materiales (telas, calcetines, pasta fresca, papel, guantes…), incluso podrían crearse con material reciclado.


Bibliografía
Apuntes Bloque 2 (Irune)
Oltra Albiach, M. A. (2013). “Los títeres: un recurso educativo”. Educación social. Revista de Intervención Socioeducativa, 54, p. 164-179


La Fábula en infantil




Las fábulas son textos moralizantes y, por lo tanto, son paraliterarios. Las fábulas tienen un sentido moral e intelectual, con una moraleja explícita. Protagonizadas por animales u objetos, que presentan características humanas como el habla, el movimiento, etc.

El tiempo ha hecho que muchas de las fábulas se hayan cambiado y simplificado para contárselas a los niños como historias sin las características y funciones de las fábulas originales.

Alguna de sus características principales son:
·       Esencialmente ofrece un contenido moralizante o didáctico.
·     Siempre contiene una moraleja. En las más antiguas se encuentra escrita al final del texto.
·       Generalmente es una pieza muy breve y con pocos personajes.
·       Posee una gran inventiva, riqueza imaginativa y de colorido.
·       Es inverosímil.
·      Su exposición de vicios y virtudes es maliciosa, irónica.
·   Generalmente sus personajes son animales a los que se los humaniza


Para utilizar las fábulas en el aula, pueden ser adaptadas, como cualquier otro texto folclórico, pero sin cambiar o suprimir las características y funciones que corresponden a la definición de fábula. Podemos contarles a los niños la fábula sin moraleja y que sean los niños los que saquen sus conclusiones.


Como maestra de educación infantil, considero que se pueden trabajar las fábulas en infantil, aunque no es lo más adecuado para trabajar en infantil, ya que las fábulas suelen tener moralejas de realidades adultas y no de lo que tiene que ser un niño.

Bibliografía

Literatura Infantil (Irune)

Enlaces web para aprender - Morfología y Sintaxis

EL SISTEMA DE LA LENGUA. MORFOLOGÍA Y SINTÁXIS En esta entrada, se pueden encontrar diferentes páginas web, con actividades para la e...